miércoles, 24 de septiembre de 2008
Pa el que lo quiera coger...
No,
No mires a tu alrededor
Ni busques en tu corazón
Excusas baratas, tú
No tienes perdón
No trates de recuperar
Historias que me hagan llorar
Mis lágrimas son de hielo
Ya no miro atrás
Ahora
Mi cabeza bien alta va
Mis pies sólo quieren caminar
Mi cuerpo me pide guerra
La pienso encontrar
Ahora no me quiero rendir
Tus ojos no me hacen sentir
La puerta la tengo abierta
Y voy a salir
Miénteme o engáñame
Porque mi vida sólo cambia
Si me cambias los recuerdos
Y ahora lárgate, despídete
Porque mis sueños te han borrado
Y tú lo sientes, lo presiento
Y piérdete, olvídame
Es que mis ojos no te miran
Porque yo no miro al suelo
Esfúmate: tu nombre se borró
Escápate: no tienes solución
Sí, ahora tengo yo el control
Se te acabó la diversión
Perdiste tu tiempo, ya
Me siento mejor
Recoge tu desilusión,
Tus trapos y tu falsa moral
La suerte cambió de dueño
Llegó tu final
Miénteme o engáñame
Porque mi vida sólo cambia
Si me cambias los recuerdos
Y ahora lárgate, despídete
Porque mis sueños te han borrado
Y tú lo sientes, lo presiento
Y piérdete, olvídame
Es que mis ojos no te miran
Porque yo no miro al suelo
Esfúmate: tu nombre se borró
Escápate: no tienes solución
Mentes juveniles. Nuestros años universitarios

Pues aqui tenéis la recomendación de lectura anual obligada. Se trata de un libro escrito por un amigo y se titula "Mentes juveniles. Nuestros años universitarios". No se puede comprar en ninguna librería, pero sí por Internet, el libro físico o el formato PDF.
Resumen del libro:
Un grupo de universitarios vive experiencias importantes en la ciudad de Madrid: una futura abogada presionada por su padre; un estudiante de odontología rompecorazones; una bióloga indecisa; un posible ingeniero que teme el mundo exterior, y un periodista homosexual que habla de todos ellos son solo algunos de los personajes que reflejan la sociedad española actual y que permanecerán unidos por un antiguo lazo: la amistad.
Al terminar el colegio, el grupo de amigos entra en un período por el que todo ser humano pasa alguna vez en la vida, en el que tenemos que conocernos por dentro para que se nos reconozca por fuera; donde queremos saber qué metas queremos fijarnos; donde nuestros padres y amigos influyen mucho: los estudios universitarios.
En dicha etapa, nuevas amistades calarán muy hondo en las vidas de estos siete individuos. Entre ellas conoceremos a los hermanos Guillermo y Ron, al apuesto Fran, al risueño Rodrigo, al desequilibrado Josep, a la militar y pasional Nata o a la alocada filipina conocida como Noe o "La bizca". Todos y cada uno de ellos tendrán que transitar las experiencias propias de ese período de la vida, para salir de ellas más maduros y con un futuro forjado.
Esta peculiar obra trata de todo esto y mucho más: Ismael es un estudiante de periodismo que desde que empezó su carrera decide patentar sus memorias para mostrar lo que un adolescente puede, debe o es capaz de hacer en esta parte tan importante de la vida.
viernes, 12 de septiembre de 2008
La frase tonta de la semana
No seré yo quien te despierte cada mañana
como un chikillo pegando gritos frente a tu casa
ya no estaré detrás de ti cuando te caigas
pero no creo sinceramente que te haga falta.
no seré yo quien guíe tus pasos cuando te pierdas
no seguiré quemando noches frente a tu puerta
ya no estaré para cargarte sobre mi espalda
pero no creo sinceramente que te haga falta
y se que vas a estar mejor cuando me valla
y se que todo va a seguir como si nada
yo seguiré perdido entre aviones
entre canciones y carreteras
en la distancia no seré mas tu parte incompleta
y se que vas a estar mejor cuando me valla
y se que todo va a seguir como si nada
mientras escribo sobre la arena
la frase tonta de la semana
aunque no estés para leerla en esta playa
no es que yo quiera convertirme en un recuerdo
pero no es fácil sobrevivir a base de sueños
no es que no quiera estar contigo en todo momento
pero esta vez no puedo darte lo que no tengo
y se que vas a estar mejor cuando me valla
y se que todo va a seguir como si nada
yo seguiré perdido entre aviones
entre canciones y carreteras
en la distancia no seré mas tu parte incompleta
y se que vas a estar mejor cuando me valla
y se que todo va a seguir como si nada
mientras escribo sobre la arena
la frase tonta de la semana
aunque no estés para leerla en esta playa
y se que vas a estar mejor cuando me valla
y se que todo va a seguir como si nada
mientras escribo sobre la arena
la frase tonta de la semana
aunque no estés para leerla en esta playa.
martes, 2 de septiembre de 2008
Máscaras
La verdad es que los sentimientos ahora mismo son como la nitroglicerina, como la menees mucho, explota. Este texto ya lo he puesto con anterioridad, pero es que no me encuentro con ánimos de escribir y esto, en parte, resume bastante bien mi momento actual. Siento no escribir pero creo que no es el momento de hacerlo; saldría todo desordenado y sin sentido y yo no soy mi buen amigo Ian, que con sus escritos sin sentido, pero con sentimiento son otra cosa
¡Por favor escucha aquello que no te digo, no te equivoques!. No te engañes al ver mi cara, porque llevo mil máscaras, máscaras que tengo el terror de quitármelas. No me identifico con ninguna de ellas. Es todo un arte hacer que sean tu segunda naturaleza. Pero, por el amor de Dios, no te engañes.
Doy la impresión, tanto interior como exteriormente amable, que todo en mi vida sea brillante, sereno, que mi "yo" sea confiado y seguro, como si pudiera determinar todo y no tuviera necesidad de nadie.
Pero no me creas, mi fachada exterior podrá, si duda, aparentar segura, pero es toda una máscara debajo de la cual no hay nada que corresponda con ella. Debajo de la máscara estoy yo tal y como soy verdaderamente: confundido, asustado y solo, y escondo estas cosas porque no quiero que nadie sé de cuenta. Solo el pensamiento de mis debilidades me entra un gran pánico y miedo de ponerme al descubierto delante de los demás.
Por esto recurro desesperadamente a las máscaras, detrás de las cuales puedo esconderme: una fachada astuta y negligente que me ayuda a fingir, que me protege de las miradas más agudas que de otra manera me reconocerían. Pero además es esta mirada la que podría salvarme. Y es así. Si esta mirad fuera acompañada de aprobación, de amor, ciertamente, me daría la seguridad que yo solo no sí darme: la seguridad de valer al menos algo.
Pero esto yo no puedo decírtelo, tengo miedo de hacerlo. Tengo miedo de que tu mirada no vaya acompañada de aprobación y amor. Temo que me juzgues mal, que te rías de mí, y esto me mataría. En la parte más íntima de mí mismo temo ser nada y tengo miedo que tu me desprecies. Y así juego a un juego desesperado: fuera una fachada segura y por dentro un niño que tiembla. Te hablo de superficialidades, hago chistes, te cuento todo aquello que es insignificante, y nada de aquello que verdaderamente me importa. Pero no te engañes de las tonterías que digo habitualmente. Escucha atentamente e intenta percibir lo que no digo, aquello que me encantaría contarte, aquello que digo solo para sobrevivir y aquello que no puedo decirte.
Odio jugar al escondite. De verdad, detesto este juego superficial que hago; es un juego falso. Me gustaría de verdad ser sincero y espontáneo, en pobres palabras yo mismo. Pero tu tienes que ayudarme. Tienes que tender tu mano, aunque si parece que es lo último que deseo. Cada vez que tu te comportas amistosamente, que me das ánimos para que intente entenderme, porque de verdad te preocupas de mí, mi corazón late muy, muy tímidamente, pero comienza a tomar vigor. Tu compasión, la fuerza de tu comprensión es mi savia vital. Me gustaría que supieras lo importante que eres para mí, la fuerza que tienes para hacer de mí, la persona verdaderamente que soy, SI QUIERES. Espero que tu quieras. Solo tú puedes tirar el muro detrás del cual escondo mis miedos. Solo tu puedes arrancarme la máscara y liberarme de este mundo detrás del cual escondo mis miedos. Solo tu puedes arrancarme la máscara y liberarme de este mundo de sombras, de miedos, de inseguridades, de mi gran soledad. ¡No me ignores, por favor, no me abandones!.
Para ti no será fácil, la larga y constante convicción de que era nada ha creado en mis grandes muros de protección
Cuanto más te acerques a mí, tanto más aparentaré rechazarte instintivamente. Me defiendo de aquello que deseo con toda mi fuerza. Mi esperanza es que el amor prevalezca ante todo, intentando protección. Intenta derrumbar con manos seguras pero prudentes mis muros; el niño que hay en mí es vulnerable
¡Por favor escucha aquello que no te digo, no te equivoques!. No te engañes al ver mi cara, porque llevo mil máscaras, máscaras que tengo el terror de quitármelas. No me identifico con ninguna de ellas. Es todo un arte hacer que sean tu segunda naturaleza. Pero, por el amor de Dios, no te engañes.
Doy la impresión, tanto interior como exteriormente amable, que todo en mi vida sea brillante, sereno, que mi "yo" sea confiado y seguro, como si pudiera determinar todo y no tuviera necesidad de nadie.
Pero no me creas, mi fachada exterior podrá, si duda, aparentar segura, pero es toda una máscara debajo de la cual no hay nada que corresponda con ella. Debajo de la máscara estoy yo tal y como soy verdaderamente: confundido, asustado y solo, y escondo estas cosas porque no quiero que nadie sé de cuenta. Solo el pensamiento de mis debilidades me entra un gran pánico y miedo de ponerme al descubierto delante de los demás.
Por esto recurro desesperadamente a las máscaras, detrás de las cuales puedo esconderme: una fachada astuta y negligente que me ayuda a fingir, que me protege de las miradas más agudas que de otra manera me reconocerían. Pero además es esta mirada la que podría salvarme. Y es así. Si esta mirad fuera acompañada de aprobación, de amor, ciertamente, me daría la seguridad que yo solo no sí darme: la seguridad de valer al menos algo.
Pero esto yo no puedo decírtelo, tengo miedo de hacerlo. Tengo miedo de que tu mirada no vaya acompañada de aprobación y amor. Temo que me juzgues mal, que te rías de mí, y esto me mataría. En la parte más íntima de mí mismo temo ser nada y tengo miedo que tu me desprecies. Y así juego a un juego desesperado: fuera una fachada segura y por dentro un niño que tiembla. Te hablo de superficialidades, hago chistes, te cuento todo aquello que es insignificante, y nada de aquello que verdaderamente me importa. Pero no te engañes de las tonterías que digo habitualmente. Escucha atentamente e intenta percibir lo que no digo, aquello que me encantaría contarte, aquello que digo solo para sobrevivir y aquello que no puedo decirte.
Odio jugar al escondite. De verdad, detesto este juego superficial que hago; es un juego falso. Me gustaría de verdad ser sincero y espontáneo, en pobres palabras yo mismo. Pero tu tienes que ayudarme. Tienes que tender tu mano, aunque si parece que es lo último que deseo. Cada vez que tu te comportas amistosamente, que me das ánimos para que intente entenderme, porque de verdad te preocupas de mí, mi corazón late muy, muy tímidamente, pero comienza a tomar vigor. Tu compasión, la fuerza de tu comprensión es mi savia vital. Me gustaría que supieras lo importante que eres para mí, la fuerza que tienes para hacer de mí, la persona verdaderamente que soy, SI QUIERES. Espero que tu quieras. Solo tú puedes tirar el muro detrás del cual escondo mis miedos. Solo tu puedes arrancarme la máscara y liberarme de este mundo detrás del cual escondo mis miedos. Solo tu puedes arrancarme la máscara y liberarme de este mundo de sombras, de miedos, de inseguridades, de mi gran soledad. ¡No me ignores, por favor, no me abandones!.
Para ti no será fácil, la larga y constante convicción de que era nada ha creado en mis grandes muros de protección
Cuanto más te acerques a mí, tanto más aparentaré rechazarte instintivamente. Me defiendo de aquello que deseo con toda mi fuerza. Mi esperanza es que el amor prevalezca ante todo, intentando protección. Intenta derrumbar con manos seguras pero prudentes mis muros; el niño que hay en mí es vulnerable
Cosas que hacer antes de estar muerto
Esta noche he visto la repetición del último capítulo de la serie de Antena3 "Física o Química" y me ha dado por ver el primer episodio tutilado como la nueva entrada de este blog. Después de verlo, me ha dado por pensar en eso, qué hacer antes de estar muerto.¿Por qué es todo tan complicado? No tengo la respuesta. Ojalá la tuviera. Ahora mismo pienso en por qué mi vida es tan rara. Completa, eso si, pero vacía y con falta de verdad. Ayer me llamó mi hermano para decirme que me invita a comer mañana (por hoy). He llamado a mi madre para saber si había algo que saber, pero no es nada. Simplemente que la novia de mi hermano quiere conocerme. Y ahora he pensado que por qué no puedo ir con mi novio. No entiendo que no pueda hacer una vida normal, poder ir a cualquier parte con mi niño...¿Por qué no salir del puto armario de los cojones ya? Me siento cada día más asfixiado, por momentos no aguanto. Pero tengo más miedo...Ahora mismo empiezo a llorar. No lo entiendo. Todo esto a veces me supera...mañana será otro día y de estos momentos no quedará más que estas líneas que escribo.
Quiero que mi vida sea normal, quiero llevar una vida normal...pero soy tan cobarde. Soy patético...Creo que me iré a la cama. Mañana será otro día y con suerte, podré esquivar una vez más a la puta realidad que no me atrevo a asumir
Quiero que mi vida sea normal, quiero llevar una vida normal...pero soy tan cobarde. Soy patético...Creo que me iré a la cama. Mañana será otro día y con suerte, podré esquivar una vez más a la puta realidad que no me atrevo a asumir
Suscribirse a:
Entradas (Atom)